miércoles, 7 de diciembre de 2022

Es solo un chorro de agua

es solo un chorro de agua,
cientos de hilos transparentes
me estallan en la cara y dejan
motas de cristal
sobre mi piel. baja un vapor
caliente tiñendo
la escena entera, con furia
funde los alvéolos
del temperamento que hace días
busco mantener al corte, leve,
las puntas comidas
por la paz y no puedo.

desnudo me ducho de parado
para después tumbarme un rato.
el vientre sobre el que empapado
mi cuerpo meto es blanco,
no brilla, de fibra
de vidrio creo, de un material
que al golpearlo
con la curva de mi uña
emite un sonido: vibración
que hace temblar
unas pequeñísimas burbujas de jabón.
rebeldes resisten 
y en vez de irse con la mugre, 
entre los dedos
de mis grandes pies florecen.








martes, 22 de noviembre de 2022

Estrella

el chico de los botines futuristas
se perderá tras los cipreses,
en la estación de servicio,
por segunda vez
en lo que va del viaje, una a la ida
y está a la vuelta: la última. nada
volverá al sitio que ocupaba
anteriormente porque nada volverá a ser
lo que era. la mancha de humedad
en la pared del cuarto matrimonial
afilará sus contornos y con tentáculos
de un verde musgo
tomará forma de estrella,
una a la que el padre fuera de sí, jurará
a los gritos -siempre a medianoche,
siempre- estar viendo la flama
en los ojos del alma
de su hijo desaparecido. la madre
menos efusiva, duplicará 
la ingesta de tabaco
a dos paquetes de veinte diarios.
hundida en la mezcla de vapor y humo
que devuelve al aire del baño, 
oteando sobre uno de sus hombros 
la caligrafía en tinta del nombre
que en la espalda baja, eternizado
junto a una mariposa ahora luce.











lunes, 24 de octubre de 2022

La pena gris


el masoquismo de ver las cosas a través
de una pena gris agota. la luz 
ficticia que dejamos entrar 
entibia hasta quemarnos. lo negro tiene 
un ciclo que se corresponde con los días 
en que nos sentimos un ternero
en el vientre de una vaca doblada
por la hipotermia, tensos, casi quietos, 
adentro de un cuerpo seco en el fango,
vemos para acá 
y para allá, sin avanzar,  
paralizados 
por la fosforescencia
de la vida moderna. 
después, la marisma
afloja: un tubo aspira y se lleva todo hacia el olvido.
qué bueno ¿no? decimos, sorprendidos, 
con la voz de la consciencia aplomada,
por la tristeza que ya perdió integridad, 
que se subdividió en granos cada vez más pequeños
que al querer juntarlos en el hueco de la mano 
para mostrárselo a mis amigos, se ve
como que algo falta, como que no era
para tanto, como que al final no hay nada.


























lunes, 3 de octubre de 2022

Proposición hospitalaria

en este sueño negro, dentro
de esta masa dúctil, bajo este
anillo de 220 w, por el corredor
de un sanatorio reluciente
en desinfectante barato, tras
la correntada de aire 
que por las hojas de madera
ingresa, hacia el aliento frío
de un doberman encadenado 
y el tabaco industrial que incineran
a toda velocidad los enfermeros
en la vereda contra el entretiempo
de la muerte que espera.








viernes, 30 de septiembre de 2022

¨+}{}+´´+}{}+

trata de fijar la punta del dardo
de su mente y los objetos -restos
incorpóreos de un discurso ajeno-
no despiertan su mayor interés. orbitan
más allá de su imaginación castigada
a mazazos por la novedad. orbitan junto
a las moscas que mete su vieja
en verano cuando entra a escondidas
a su pieza y le abre las ventanas.
el aire viciado se extingue
más rápido si giran también las paletas
de plata del ventilador.
trata de fijar su mente
en otra cosa y no puede: lo que puso,
lo que le puso a, lo último que subió,
lo que le dijeron de, lo que dijo al 50%,
lo que no dijo pero por la negativa
atrae su sospecha.
lo que se bate lentamente en el bol
más gastado de su cráneo
lo llevará a la perdición,
y según su matriz, eso es el amor.
trata de no pensar más en ella
y lo consigue, se pierde
en el zig zag de interfaces y pestañas
que se abren a la par de sus ojos
rojizos, rojos, rojísimos. y pensar
que hubo un tiempo en el que sus pupilas
eran el hueco infinito
por el que de cabeza se enterraban
las cascadas de su infancia,
un tiempo en el que no importaba
comprender la fuente de sus emociones,
en el que no había una computadora
cerca para volcar su ira en un foro
que noche a noche lo envuelve
como la serpiente de su foto de perfil
envuelve el vacío amarillo
que su cuerpo en espiral forma.























sábado, 24 de septiembre de 2022

Figura y encandilamiento

descubrí al núcleo crecer, fulgente
agigantaba su espectro. el eclipse
era total, a punto de reventar contra 
las paredes de la habitación. 
a oscuras una luz que nacía de adentro nuestro,
no importaba el mundo; el exterior
era una bolsa de nylon que un camión
de basura con sus dientes cuadrados trituraba.
no importaban los amigos, las palabras
reversibles, las desgracias no tenían cabida
en este improvisado escenario.

y así pasamos el feriado, entre un frío otoñal
y la inconsciencia de abrir por unas horas
la válvula ubicada detrás del nudo
del incontrolable cablerío: la paz al ver
que la turbiedad 
que traigo,
lejos de tus ojos, se vierte









miércoles, 21 de septiembre de 2022

Todo está perdiendo su pureza

la corrosión progresiva
de las cosas familiares.
la polución en el aire.
viento que arrastra
viento y las partículas opacas
que la laguna negra
de los pensamientos suda cuando
entrás, salis, abrís
la heladera en patas
en una consciencia lúdica
sobre el peligro que eso implica
y seguís vivo. aderezo, agua
en botella, productos
congelados gotean
sobre la placa plástica
del electrodoméstico mayor;
aunque en lo único
en lo que pensás ahora
es en la fragancia atrapada
en la cáscara de la naranja
que día tras día ves e ignorás
dejando que se descomponga
fuera de tu boca.