sábado, 14 de junio de 2025

Virulana

hasta que un día lo profundo
deja de ser profundo
y lo divertido deja de divertir.
el mundo de tan cerca
que lo tenés se te pega en el rostro
como una tarántula anestesiada.
titila tonta la luz minera
que ayer prometía certezas.
dabas por sentado que un balsero palearía
su muleta de huesos
acercándote a donde esperabas llegar.

ahora, que cada vez tenemos más pasado,
buscás respuestas en donde sea
y lo único que encontrás son las muecas
extrañas que estrenan tus amigos
en dominó: una diadema
de virulana con palabras
que te cuesta desenredar.














miércoles, 21 de mayo de 2025

Post

de reversa el rodillo del lunes
oficia de repositor, acomoda
la comba, cada cosa en su lugar.
los vendedores en zig zag 
encaran, entrecortan la turba
eyectada de la estación.
de fondo, un cántico de primera mañana
de quien insiste
en dorar ebrio el inverno en su pecho.

toda la moneda que falta
paladeando el pensamiento.

todos hablando al mismo tiempo
en sus cabezas.

todas las abejas del parque
rodeando el carro encadenado
del pochoclero que no llega
ni llegará
se quedó festejando la estrella nueva
brillando suelta
sobre el escudo de su equipo campeón.







lunes, 12 de mayo de 2025

Pogo

salto en el lugar y contra el resto.
todo lo que soy, suena.
suena la mochila, suena el cinturón,
suenan los reflectores, el humo
es polvo vago sonando en el ambiente.
la luz del escenario
cae como un láser
borrando el rostro
del cantante que también, suena.

de la guitarra crecen líneas invisibles
que entraman una teleraña en los oídos
de los presentes.
en dinámicas así uno se siente
parte de algo mayor, una materia uniforme
que además se forma sola.
una gelatina de remeras negras
contenida en las paredes de hormigón
de un local nocturno del Abasto.

perfecto ejemplo de un equilibrio
que aparece y no es buscado,
así como el que se tropieza lo levantan,
el que lo prende, si le pinta, ofrece,
el que no tiene, si quiere, pregunta,
el que la queda, se lo jala
de las cuatro extremidades
como una mesa invertida
¿qué hacen? ¿a dónde me llevan, si estoy bien.
¿y si no quiero? ¿y si me quedo?
el que bardea, cortísima, afuera








miércoles, 23 de abril de 2025

Ando por mi casa desnudo

ando por mi casa desnudo en pleno otoño.
el caloventor al taco seca a su tiempo
mi cuerpo bañado.
desde acá escucho a los cajeros
del supermercado
que salen a fumar a la terraza
frente a mi ventana.
estando así sin ropa
sus voces suenan distinto,
rugosas raspan mi piel sin vestir
y antes de que tiren sus colillas
por el hueco de un tubo blanco pvc;
uno tose tan fuerte
que siento que me salpica,
que traspasa el ruido del extractor,
el aire estacionado del pulmón,
el mosquitero, el vidrio,
la cortina plateada y me toca.











martes, 25 de marzo de 2025

Compresión

todo está comprimido
y por desplegarse,
en el anhelo del niño que sopla
la arandela de alambre
después de hundirla en el detergente
o en la vacilación nocturna
en el único país que conozco: mi mente.
la lista crece en paralela
a la cronología: cambiar de bar,
cambiar de amigos,
cambiar el color de la lapicera
con la que escribe esto;
es la lluvia dándole matraca
al techo de polietileno
lo que lo acuna
cuando llora a su manera
y reconoce sus alas mojadas.
de tan pesadas no levantan vuelo.







Pelotero

la pelota que patean
debe entrar al arco,
los sentimientos quedan
estacionados fuera de la cancha.
me caí más veces de lo que
me levanté, menos mal
que es el último turno
de alquiler y no hay público,
nadie que vea mis pifies: los tapones
del botín prestado me hicieron
tambalear, ahí está mi defensa
a mi mala definición.
cuando quise al ángulo, fue al centro,
cuando pateé abajo acariciando
el palo, la eché a rodar
por el hueco del alambrado.

bajá, subí, pasá, volvé, abrí, cerráte,
gritaba todo colorado el zaguero
de mi equipo y yo, me lo tomé personal.












miércoles, 12 de marzo de 2025

Baldío

todavía mantiene su forma inalterable,
el grado cero del urbanismo,
una manzana criogenizada
sobra la que se charla en lancha
en un lago en la cordillera.
uno frente al otro,
después vendrán más, sacan cuentas,
celulares, gestionan, multiplican
el valor por metro cuadrado,
habitacional o comercial,
cuánto se gana, cuánto se pierde,
qué me das, qué te doy,
con qué entongue contamos
para evitar algún impuesto.

un portal de posibilidades sobre la chapa
brillante del cartel que clavaron enfrente
se abrió.

a la semana, hombres grises con retroescavadoras,
al mes, por fin, la imagen diurna en 3D
devela lo imaginable.
un futuro de vegetación controlada
y paneles solares, vidrio y satín salpicado
con sonrisas de pixeles blancos
entran y salen del nuevo complejo de monoambiente