martes, 12 de junio de 2018

Sueño con vivir el sueño de un linyera

a veces
cuando el aire 
no baja a la ciudad, 
cuando ni siquiera 
huele a aire,
sueño con vivir
en la bucólica etiqueta
del tubo de vino
que lleva arropado

entre sus brazos
el linyera.


pero camino 
por impulso 
y en los bolsillos 
no queda nada
más que pelusa 
blanda, refugio 
para estas manos 
torpes y fumadoras
más vivas
que uno mismo.


la sangre
en el codo del anzuelo
avisa cuando voy
demasiado lejos
con esto de pensar
otras tantas,
basta con sentir
el silencio bruto
que escupen
las aspiradoras
cuando finalizan
su trabajo, 

ese mismo vacío impoluto
que avisa que el disco,
hace rato que terminó.









viernes, 1 de junio de 2018

Un pañuelo manchado de neuronas

expansivas,
las pupilas me van comiendo
lo blanco de los ojos

y el mundo entero, 
desde los satélites 
que adulamos sin mirar 
hasta los espasmos 
de un celular en la boca crota 
de un jean arrugado,
ya no entran
en este cerebro herido.

arisco no,
la culpa es del vértigo
que no avisa
y cae sin más
como una flecha huérfana
disparada
de un cielo sin firma
porque todavía
existen cosas
que dios no puede comprar


por eso,
no te enojes si tu mano
es rechazada
por mi lomo de toro tonto
que se agita confuso
y tirita transpirado


por eso,
no es que quiera asustarte
pero mientras dormís
le crecen ruedas a tu cama
e insensibles,
pensamientos como éstos 

te van empujando
día tras día
hacia el fondo roto del pasillo.










 

jueves, 17 de mayo de 2018

Insecticidio

lo primero que reacciona
es su espalda.

un alambrecito
con alas todavía
flacas a sus costados
como de pollo
deshuesado
quebrará la cáscara
no como quiebra
el parabrisas
el cráneo acelerado
de algún automovilista
que huye y huye
y los recuerdos
por más contraídos
que estén jamás
desaparecen
del espejo retrovisor

¡no! así atestado de vida no,
sino, lento,
venita por venita,
veneno de venenos,
con la paciencia
milenaria de la arena
y el sonido
siniestramente
crocante y poderoso
concentrado
en el acto de nacer.


todo esto
está pasando ahora
muy cerca mío,
en una de las paredes
de mi cuarto
o entre mis pelos
pajosos
o emergiendo junto
a la bota 
que flota 
en el agua podrida
de mis pulmones,
y al igual que las cosas
que pienso demasiado:
ocurre sin (mi) permiso
y fuera de (mi) control.










martes, 1 de mayo de 2018

Diagnóstico obsoleto

si alguien te viera así
echada de costado,
la pierna izquierda
en desuso plegada
sobre la otra,
el cuerpo seco
de pescado
encallado en la red
de un feriado gris
y el ventilador
que gira y gira
como una hélice
que no te lleva nunca
a ningún lado.

demasiada calma
es angustia camuflada

y la angustia
es la mano fría
del tiempo
apoyada en tu hombro
y la porción
más oscura
de tu sábana
es el poco fluido
que te quedaba dentro
y gastado el recurso
no se me ocurre
que quede algo
capaz de lubricar
el eje del reloj.

repito:
demasiada calma
es angustia camuflada 

y si te viera así
como me veo yo
tampoco
gastaría fuerzas
en salvarte.







Dios tirapiedra

graniza
y vos dios sos un tirapiedra
le partiste el cráneo
a un anciano
que se paseaba
en la vereda
con su perro: compra
y coartada perfecta
para salir de la cueva
más allá del buzón
de correo postal.

¡qué mal!
le partiste el cráneo pelado
de un escupitajo
y ahora la familia entera
rodeando
el cuerpo magro
te reza
para que no muera
para que no muera tan pronto
y no consigamos sala velatoria
ni sanguchitos.

adentro de la cabeza
los gajos siguen sangrando,
afuera del sanatorio,
atado el perro

pecho al suelo
lengua afuera
agradecido contempla
el paisaje que le ofrece
el desvío
de su habitual recorrido.








domingo, 15 de abril de 2018

Cadáver de un golem exquisito fabricado por tres alquimistas semi-borrachos

no quiero buscar complicidad
en nadie

no quiero ser un búho paranoico.

santísima trinidad: quien sentencia,
quien baja la palanca sin abrir los ojos
y quien se adeuda por no pagar la cuenta de electricidad.

me escribo con palabras inauditas
como un papel quemado a la luz del sol.

salir sin sentido, ver la niebla entrando sin aviso.

¡obsolescencia juveni!

diferenciar las características
entre aquello que perdimos y aquello que esperamos, desarrolle:

me quemo las pupilas
con cigarrillos apagados
a ver si veo algo.

rápido: una pala de metal y 1cm
2
para enterrar un corazón a punto de nacer

sepamos no dar más de lo que podemos.

me veo en la oscuridad
que cae sobre nosotros,
es una realidad crepitante,

es inútil
cortar la correa que te une con mi sombra
duele tanto como cortar los tendones
que me mantienen en pie,

es inútil no caer.

HAY/QUE/DES/HACER/SE/DES/PREN/DERSE 


ya después de eso no hay camino erguido para seguir adelante

no controlo todo lo que respiro
pero te vomito sin mirar.

me rehúso Me Niego
          me nIegO
     me niegO







escrito con massimo y caroline







viernes, 13 de abril de 2018

Automatismo, paranoia y dejadez

automatismo:
siento a mis mandíbulas
masticar
el mismo chicle 
blanco 
sin sabor,
rebotan dentro
de una cavidad
bajo el 
robótico
conjuro
de estos tiempos

paranoia:
es inmediato.
una vez que logro
poner la mente
en blanco
aparece el peligro
para pincharla
y acá adentro solo
quedan cuatro
hornallas silbando
simultáneamente
una pérdida
de gas.

será cuestión
de seguir, pulsar
reiterativamente
el botón rojo
hinchado
con la cabeza pesada
como una bolsa
de nylon negra,
es fácil. se agarra
de las puntitas
y se la apoya
despacito
sobre la almohada.
que la recojan o no
ya es otro cuento.

lo admito
hay días en los que
ni siquiera
saco la basura.
la humedad
se come las orillas
de los azulejos
del baño y el crujir
de las cañerías
tapadas de raíces
se vuelve familiar
-los árboles
son solo el sombrero
de un pulpo rabioso
y subterráneo-.

sin embargo,
también hay días
luminosos
en los que comprendo
que si no
me hago cargo
de mis desperfectos
hogareños,
habito una trampera

perpetua.