Los rulos de saliva planos
sobre lo que hizo el chaparrón
con el terreno verdilácteo.
Del alambrado para acá no se hace
lo que del alambrado para allá.
La bala disparada a la marchanta
y el tronco se encorvaba
como un cinturón con sus agujeritos.
Pasa el aire, pasa el tiempo, cabeza gacha.
Se corre la voz animal
en el cañaveral. Diversas especies
sobreviven como arquitectas
y otras han de nacer porque sí.
Y si chapotea la rana,
es por temerosa,
Y si una barcaza posa sin su barquero,
está dando lástima de óxido en la orilla.
Después, entre todo, además,
también oye la unión: tiene
nombre y apellido que ciego de un ojo
entiende grillos.
Y a mi, en esta hamaca paraguaya,
se me empieza a correr la microfibra
hacia la esquina superior derecha
para que entienda que lo que escribo
se acaba con la siesta, se está acercando al sol.
Y a mi, en esta hamaca paraguaya,
se me empieza a correr la microfibra
hacia la esquina superior derecha
para que entienda que lo que escribo
se acaba con la siesta, se está acercando al sol.
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