mientras siento al yunque dorado en el centro del cielo
opresivo amenazando con caer
el umbral se avecina ante mí y me arden los pies
a través de un sendero de carbón se descascara mi piel
cachetazos al aire
un enjambre me rodea,
lo maldigo y pierdo fuerzas
no me invitaron al banquete pero soy el plato principal
¿cuánto falta para encontrar la paz?
avanzo un poco más
y veo al mundo duplicado sobre el agua,
¿será ésta la paz que tanto ansío?
o este río es solo el llanto triste de un gigante lejano
abandonado en las alturas,
en algún rincón de este fósil redondo antes de que aprenda caminar
si fuese así
¿quién soy yo para nadar en sus desgracias?
si tan así no fuese
y fuese yo ese gigante
¿quién nadará empachado de gozo al ras del lecho de mis lágrimas?
tal vez la respuesta sea
una botella abierta despidiéndose de la orilla
con un mensaje en blanco en su interior
o la vida
que es lo mismo.
*enero '16
No hay comentarios:
Publicar un comentario