domingo, 31 de julio de 2022

Alergia

despierto. adentro mío, 
las partículas invisibles 
que desprendió la pelusa de tu gata 
esparciéndose estrelladamente
por mi sistema circulatorio.
tengo la nariz hinchada
por la alergia y por eso, no respiro
bien, no puedo respirar sin
hacer ruido y eso me molesta.
un silbido agudo o aguado
según el caso, corte raro. no entra
todo el oxígeno que debería.
no entra tan rápido como quisiera
pero que a los pulmones llega, llega.
tengo alergia, recién despierto,
estoy cansado y no paro de estornudar.
aunque lo peor de todo esto es 
no sentir el tibio olor que al lado mío
despide mi novia al mediodía
cuando continúa embotada 
en su sueño del cual quisiera 
yo también tener acceso 
para esconderme por siempre
del ruido del mundo 
que se extiende más allá 
de los bordes de esta habitación.
















































jueves, 21 de julio de 2022

El riesgo de poseer una virtud troquelada

tragedia inunda la miel
profunda, quiero mas, sabes
dame hilos, que se agarren a mi cara
quiero desactivarme, que venga algo nuevo.

alarmas alrededor de esta sonrisa
gente espera en los corredores del hospital
aire envuelto en humo
en el entretiempo de la muerte
los enfermeros descansan

quisiera no regalarte el terror de las fauces
sabes que estoy bien cuando estoy solo, no insistas, por favor
dejame recubrir lo mío de lo ajeno, de lo que no es tuyo

suficientes situaciones para una cabeza en rojo
¿soy esto que piensa o aquello que habla?
el sabor deshecho en un líquido amarillo
me devuelve una verdad que no veo

sabuesos huelen tu pánico
la tierra húmeda, las patas estocando el corazón del mundo
aquello que buscan, no me incumbe

¿a caso esto es lo que esperabas de vos?
¿a caso esto es lo que esperabas de vos?
¿a caso esto es lo que esparabas de vos?








jueves, 14 de julio de 2022

Horizontalmente en la Antártida

no le gusta lo que cree que dicen
de su persona, no le cabe, para nada,
no soporta no saber si el resto dice
o no dice cosas en su contra, odia
y está irritable, por las noches, en el día,
en privado modela su perspectiva que nace
al trasladarse a través de una cuerda anudada 
al vacío, no le gusta mostrar sus relieves,
que los identifiquen, no acepta la traslucidez
de su personalidad, a veces, quisiera arrancar
de un tirón una hoja, tirarle una firma
acelerada que brille como un relámpago
incandescente, meterlo en un sobre
de papel madera, un pase de saliva en el pegote
y al depositarlo en la ranura más cercana,
comprar, por fin, su ausencia, quisiera
y a la vez no, vive y a la vez no, sueña
a solas, sueña solo con la lengua fina
de un cúter naranja, un recorte exacto
fundará un nuevo continente, sueña
con ese continente y con una capa importante
de nieve que ante la menor pisada
de su bota cede y al próximo se vuelve a borrar.

























jueves, 30 de junio de 2022

Desconozco las fuentes

o la velocidad con la que se enciende
la lámpara que te hace hablar de más 
o el sueño débil que te entristece 
al pasar el mediodía, al entrever al sol 
combar su pirueta hacia abajo, 
o será la consecuencia directa de absorber 
poca vitamina D, comer poca fruta,
no lavar los platos para luego descubrir 
una figura antropomórfica 
en las sobras secas de un almuerzo 
a solas y a las apuradas,
o a lo mejor, es algo tan estúpido
e involuntario como tu concentración
defectuosa, dispersa, rebelde, 
con la que surfeás el sinsetido:
   tick   tick   tick   tick   tick
diagonales de una pelota de ping pong 
   tick   tick   tick   tick   tick
contra las seis caras que la encuevan 
   tick   tick   tick   tick   tick
un pensamiento atrás, un pensamiento 
adelante, un pensamiento a distancia 
del presente real bloquea comprensión.
un humano con rarezas en el pecho
recibe consejos de gente
que también lo necesita y sonríe,
por las dudas, ¿de qué?
no sabe, solo asiente y sonríe. 








martes, 7 de junio de 2022

El trámite

hunde su mano anillada 
en uno de los bolsillos
de su pantalón de vestir. impecable, sobrio 
al caminar, si un bisturí
le abriera el tórax en una sola línea recta
seguro se vería su corazón bombear
a la misma velocidad, siempre. 
hunde su mano y suenan los anillos
importados al tocar las llaves
de su Amarok último modelo.
sin embargo, a medida que hunde, 
pierde la elegancia
y puede que le esté haciendo notar
al resto de los presentes
que no encuentra lo que busca.
a él no le importa por eso en vez de rendirse, 
insiste con el brazo metido 
en el hueco negro de tela
¡atención! está por sacar algo 
pero falla. repite la acción y tampoco.
no mueve más que dos dedos,
después uno, solamente la falange 
del anular que se dobla, se curva 
y se transforma en un garfio en la oscuridad.
consigue engancharlo al borde
de su calzoncillo que manotea 
y tironea, le da aire 
y espacio a su zona genital y ahora sí
lo tiene, lo tiene... ta ta taaaaa 
mete un cambio brusco 
y se la acomoda entera para el otro lado.










domingo, 15 de mayo de 2022

Te han visto paseando en tus monoblocks

es cuando del esquema que mapea
su memoria, emerge de un cabezazo
un palacio. en la entrada: una cinta
mecánica patina a una lentitud
escalofriante e hipnotiza. y sobre ella, 
de la nada, deslizándote de reversa, estás
otra vez paseando en los monoblocks
de ese recuerdo que te encanta.
cuanto más tiempo se pasa en los jardines
de la cabeza, la velocidad de la vida
se lentifica. hay quienes dicen
que la nostalgia tiene la facultad 
de frizar el tiempo en su totalidad, obstruir 
el exterior, borronear con el codo 
la silueta de los sueños. cuenta 
también la historia que hay quienes 
de tanto retorcerse sobre sí, el rulo 
que han creado los ha envuelto de pies 
a cabeza en su lugar, han quedado 
el par de zapatillas gastadas 
por excesivas caminatas más la ropa 
que vestían ese día, derretida, encima.





























 












jueves, 7 de abril de 2022

Problemas de una vida neural

un punto. el primero de muchos
que vendrán. un punto hamacándose
libre, panza arriba, sobre su propio
peso y solidez: principales rasgos
de una prematura existencia. donde antes
no había nada ahora hay un punto, uno
solo, cargado con el respeto
que le confiere ser el único, no tener
otro a su alrededor. él mismo
es su paraíso lo que no asegura
que haya emoción. habrá que esperar
(y en la espera de rebote surge el tiempo)
a que una fuerza externa descienda
hiperconsiente, temblorosa,
con la mecánica de una grúa y lo jale
de un lado estirándolo al punto
que a partir de ahora no es más un punto.
es un chicle pálido espigado en los dedos
de un adolescente hiperquinético.

al ceder su redondez, su centro se apelmaza,
y lo que solía ser una unidad
queda dividida en dos: un clon idéntico
separado al nacer, nada de andar
compartiendo pensamientos. cada cual
con lo suyo, cada uno de los componentes
flotando en su respectivo conteiner.
el ciclo se repite por milenios
y al ad infinitum. vertical
y horizontalmente se distribuyen
soledades, luego poblaciones.
el sentido de las cosas emerge aplicado
en lo que se ve y lo que no. todo marcha bien.
todo es normal. todo está bajo control.
vivir nunca fue tan fácil, y así y todo, alguien
puede bajar desorientado a la calle,
con olor a quemado, una estela negra
bullendo tras de sí, el cuello sacado
girando como un torno y, PUM, reventar
en asterisco por los aires, como un punto
que escupe los puntos que trae dentro.