viernes, 7 de junio de 2024

Gajes del tiempo

quedan congelados en una selfie
una tarde sin sol durante una escapada
a la costa bonaerense.
después, gajes del tiempo,
el cielo se irá fosilizando.
grietas que no verán venir se extenderán
como dedos de una mano artítrica
descascarando una verdad
para llevársela
de nuevo a los bolsillos.

cuando el aire baje sucio
y las palabras rocen ríspidas los bordes 
y el infierno adopte el rostro
de la suma de los dos multiplicada
por el tiempo compartido
y los mensajes empiecen a caer
como misiles en la puerta del chat
y la foto juntos de fondo de pantalla
pase de ser el ancla
de una felicidad genuina
a hundirse lento en su propio óxido,
recién ahí, alguien jalará
del signo de pregunta, alguien evitará
respuesta, alguien afilará la espada
que juró haber tirado
o improvisará un escudo
con recuerdos magros.

en domingos distintos
ambos se sacarán del lomo
las flechas que llevan incrustadas
y nadie pedirá perdón.











viernes, 17 de mayo de 2024

Trekking

nubarrones marmolados,
nubes suaves y naranjas 
recién sacadas de la tostadora.
un flan que en sombras vibra
sobre la estepa patagónica
y se deshace en el tamiz de la noche.

astros, la luna, polvo de toscas
enormes vigilando
nuestra juventud explosiva.
tendría que haber traído otro calzado
o lo opuesto: descalzo
como un apóstol estoico
y hacer de todo
una experiencia trascendental.

se nos pegan los cardos 
en la ropa negra.

se nos acaba el agua
antes de beberla.

las palabras caen secas,
puro estruendo contra el suelo;
y el arroyo que buscamos
es una cana plateada metida
en el párpado único de dios.













sábado, 11 de mayo de 2024

Barracas

una chapa de plástico bañada en oro
marca Once. la silueta de un halcón
sobre un lado del pecho.
probó antes con ser patova,
fue papá y su tío lo metió 
en una empresa de vigilancia nocturna.
cuatro por tres diez horas por día.
golazo, la vida segmentada al medio.
los francos juega al fútbol, tiene un rosario
de madera como pulsera
que le da una onda veraniega cuando
se arremanga la camisa.

el horizonte puede ser el tiempo muerto
en el táctil de su celular: matar monstruitos,
ganar medallas, mantener intactas
las tres vidas que se te han otorgado
al menos, hasta el quinto nivel.
el café al costado en su telgopor
se enfría. la somnnolencia
en el rumor de los motores se enrueda.
los camiones
en doble fila le recuerdan la distancia
entre su cuerpo y su cama.







jueves, 9 de mayo de 2024

Palomas

¡atención!
hay novedades en la bandeja de entradas
mensaje de la administración del consorcio
avisa que consiguieron abrir
el generador
pero no hallaron
indicios de un desperfecto.
lo rearmaron, sin perder un tornillo,
cada placa de aluminio puesta
en su lugar.

ahora, no se sabe por arte de que magia
la bestia de aluminio ronca diferente,
en otro tono, más planchado y pausado.
el labrador de arriba,
ya no suelta el hueso para ladrarle
al pulmón de la manzana.
las caras de un retrato familiar pasado
ya no tiemblan, enmarcadas,
en el clavo del durlock.
ahora yo duermo, tu duermes,
ellos duermen de tiro con la persiana
a media asta
ante la mirada atónita
de una, dos, seis
decenas de palomas sin pluma.






Moneda

estados que han de repetirse por los siglos
de los siglos del mes.
cuerpo denso, emoción bajo cero,
ánimos vestidos de mascotas pequeñas,
furrys que en círculos no hallan
donde reposar.
mantra de una rueda de piedra
que gira ciega en única dirección
¿o será también esa moneda, suspendida,
sobre la tapa de la cabeza
de mis amigos que estorba
quieta, también, dentro, en la mía?















domingo, 28 de abril de 2024

Dátiles arrojados

Mucha data como dátiles arrojados
por la fuerza del nitro.
Al palo van mis días,
trato, regulo, balanceo las energías
como si fuese yo un transformador
y ésta, la principal misión de mi vida.
La única. El tiempo se reduce
y con él, la acción de mirarse al espejo,
de levantar la vista al cielo,
de cortarse el pelo. Montículos de vejez.

Me veo más en otros y me gusta,
pero al rato, me extraño y llego a odiarlos.
La velocidad es una droga hermosa dicen,
ves las cosas como rayos lásers
cruzando en el vitral de tu calendario.
Mientras todo burbujea y pasa al mismo tiempo.

Mucha data, ruido mental.
Cuervos enjaulados en los corazones de mis amigos.
Un disco que me borre y estructure mi tiempo,
lo colonice. Una mano que toma la mía.
Una canción es una daga clavada en la tierra
de por ejemplo: marzo, otra que dura cuatro días,
otra más que encapsula unos minutos
de una conversación jocosa, banal, que gracias
a un acorde sútil de fondo se vuelve memorable
y hace que hoy me acuerde de vos.







domingo, 7 de abril de 2024

Trampa

la cinco letras perfectas de la palabra "devil"
en una ceja rapada, una cruz gótica
en el cachete derecho, una daga más
atrás de la oreja, en el cuello. hilos de tinta
negra cubren sin rellenar del todo su cogote.
rayones como ramas quebradizas. piel, puntos,
cicatrices, detalles: una carita feliz,
una carita triste, un corazón partido,
una lágrima quieta y pesada colgando
a milímetros de su párpado. todavía
se visulmubran zonas donde irrigar mensajes
subcutáneos. pensó en una rosa, sería la quinta
de la colección, bien roja y potente
en una de sus sienes. ah, los diamantes,
uno en cada lóbulo, tatuados en el extranjero,
%100 real no feik, obsequios de un productor
que lo terminó estafando, recuerdos de los
que prefiere no hablar, tintineos de una cadena
que le da alergia y lo hace paranoiquear con la llave,
la puerta, la cerradura, intrusos, sus cosas, pocas.