un dedo erecto del bolsillo
cuando le preguntan si tiene fuego.
No es la que saca
el pulgar y el índice juntos
un agujero bolacero que se traga todo
cuando le preguntan si tiene hora.
No es tampoco
No es tampoco
la mano que comprueba
si hay sangre, tampoco la que
nació en el talón y terminó
recta en su mandíbula, por atrevido.