martes, 7 de abril de 2020

Caracara Plancus

engarzados los picos
al alambrado
de púas,
colgados
uno al lado del otro
se encienden en un láser
gris, amarillo y negro
que taja
al medio llamando
a la ventana del conductor.

cada vez que un vehículo pasa
a más de 100km/h
por la Ruta Nacional 25
el cielo
y la tierra
se separan fugazmente
el fuelle tensionado del acordeón
puede
tanto
como
no

liberar al aire la nota sana.











sábado, 4 de abril de 2020

Progenitor

El susto al ver el hueco
plástico 

en el abdomen del muñeco
acciona rápido 
la tenaza que nace de los dedos
hasta que 
por fin
dos pilas
caen 

tibias
de la encía del bebé,

mojan apenas
la alfombra gris.
 no quedará evidencia del descuido 
más que un día más largo de lo normal 
y el mundo 
enderezándose 
de nuevo
como un clavo
en el cogote
del progenitor.











martes, 31 de marzo de 2020

Fin del mudo

acotadores cortos de tiempo
despiertan para embocarse
en el primer hueco a la vista
que ofrece el día y gritar todos
juntos          a        destiempo
que el mundo es un acuario
estancado, una flauta que
por tapada no suena a nada.










Estadio olímpico

un minuto de silencio para
quién que está qué 
en qué pensar
más que en la voz
del rival con camiseta
igual a la que llevo puesta
girando en mi cabeza.










domingo, 29 de marzo de 2020

Etílico II

a partir de acá no lo conozco 
y todo lo que haga será
la peor versión de sí.
aburrido y sin bebida, 

sale al balcón, 
se asoma, la baranda 
tiembla el pensamiento si se apoya, 
en su lugar, se lleva las manos 
a la cara hace un embudo 
y grita fuerte 
la misma letra de siempre.
siembra la arritmia de cada día 
en el barrio que lo vio crecer. 
y con los dedos, contando, 
un dos tres, el eco de hoy
no supera el récord.














viernes, 27 de marzo de 2020

Road movie

diez ciudades,
tres continentes,
combustible gratis,

y todo en quince minutos 
siendo el fantasma que se desplaza 
frente a fachadas inglesas 
en la fachada cuadrada 
de la pantalla.
rutas siberianas vacías, playas
privadas en Ciudad del Cabo,
el rabo del planeta nunca 

estuvo tan cerca. 
avanzo por bosques impronunciables.
es un milagro 
que estando acá en cuero 
no se me escarche la nariz. 
aspiro esta fragancia a bobina activa
mientras navego invitado
por esta luz en barra
que me bebe y no me suelta
y le pido como el fugitivo le reza
a la línea blanca del asfalto
no te detengas,
dame más, dame más,
Google Maps, dame más.






























miércoles, 25 de marzo de 2020

Cuarentena II

I
si nada tiene de mío
ese ruido
saldrá entonces
del estómago
tibiecito
de la PC.

II
no latirá más.
negro y duro, será
lo que en cien años
un sonajero
de una pieza
metido en el oído
del insolado.

III
más que tapar
el fondo de la lata
para masticar algo,
anhela más manos
hundidas
en más monederos.
una mordida
de planta carnívora.


IV
esperando
que se ablande
el arroz.
la lengua juega
con el diente flojo.
el hambre que se va
con la imagen
de su amputada
sonrisa.

V
entradas arrugadas
bajo las suelas.
silencio 

en la oscuridad
y en las cabezas
aún cautivas,
el eco
          de
              los
aplausos,

atrapado.