sábado, 13 de julio de 2024

Chequeo

tendinitis, conjuntivits, insomnio
existente no tan recurrente,
rinitis alérgica, la de cada mañana;
pérdida de cabello reclama un reemplazo
en el shampoo, vi caspa una vez: migas
de perlas blancas en mi bufanda.

un mes tarda la legumbre en nacer.
la siento cuando no pienso, 
es un dolor subiendo 
por un fino cable de silicona
hasta mi ojo maltrecho.

¿uñas encarnadas? hace mucho no pasa,
¿planta del pie? seca como una servilleta,
¿gingitivits? en todo el fleje
que hay entre caninos e incisivos
al menos no sangran, no hoy.
¿caries? in crescendo.
¿ansiedad? conocido espectro.
¿el alma? por las dudas, herida.

 




viernes, 5 de julio de 2024

Tuve que dejar de hablar y eso me es muy difícil

tuve que dejar de hablar y eso me es muy difícil,
burlón el gas del día sigue metido en mi campera
y llena mi cabeza de todas las personas
que me crucé hoy.
una virulana de risas, gritos y quejas
atadas con un alambre curvo del que no tengo posesión.
rasco la sartén de mis pensamientos y lo que asumo tener 
desaparece, decrece la consistencia y todo lo que traigo
se concentra en una esfera metálica y compacta.

digamos...el rabo de un alfiler.

así desearía que fuera, pero el hombre al volante
del colectivo línea 12 altera la geometría perfecta
y hace asomar su nariz,
luego su uniforme
hasta revelar su boca que de un sacudón
escupe una puteada al aire vivo de la ventana abierta.

sigue, sigo, seguimos,
puentes, cables, semáforos,
cartelerías de colchones, respuestos automotrices,
seguros médicos que destellan sobre la autopista
una dentadura inalcanzable para los mortales
¿y aquel a donde va? ¿y ese que patina sus dos ruedas
en el asflato trizado, que lo apura? ¿qué sueña
el niño de guardapolvo manchado
cuando se desinfla en el regazo de su madre? ¿qué espera
el chico de camiseta de Chicago Bulls, ganar
el próximo partido o una acrobacia mental para pagar
de un saque sus deudas? ¿a dónde voy, hoy? ¿qué sueño,
si es que tengo, uno? ¿qué palabra grandiosa cargo
en el paladar y por qué tarda tanto en salir?







domingo, 23 de junio de 2024

Han movido la piedra de lugar

que de la noche a la mañana
han movido la piedra fundacional,
que las reglas prexistentes
como una cuerda
han cedido, que lo bueno y lo malo,
que las categorías morales ya no caben,
que a las 15hs del martes 25 de junio
novedades, habrán.
recen para que la canalización de hoy
remueva lo oscuro,
recen para que la tormenta se despeje.

¡silencio! veo una casilla. es baja.
 al final de un camino. murmuran.
veo dos naranjos muy parecido
en altura. uno a cada lado
y también sombras.
tiene frío y bajó tantísimo de peso.

están queriendo despistar,
lo sé, porque siento perfume de mujer,
lo sé, porque se me desprende el enchapado
de los dientes. mucha energía de golpe
el pelo que se cae cuando veo lo que veo.

han movido la piedra y ahora alguien
se arrepiente,
arrebata un arma, se la quitan, lo sujetan
no quieren que declare,
no quieren escuchar llorar a nadie más.






































sábado, 22 de junio de 2024

Defunciones, metadatos

perdón, me estaba bañando,
estaba en mi colina
donde caballos mastican flores
y no tienen que preocuparse
por las moscas en su lomo,
donde el vapor parece nacer
no del agua, sino adentro mío,
sale, sube, borra los contornos.
mis manos perdidas en la niebla
doméstica y todo lo que vive sobre mí
se cierra como una planta carnívora,
desaparece más alla del techo retráctil
de mi estadio olímpico.

no contesté, lo siento, no quise regresar
a donde siempre busco fugarme,
donde la noticia de un glaciar 
se enrosca con en el fallecimiento 
de un famoso mañana olvidado 
bajo el polvillo de nuevos metadatos.

estoy bien acá, a salvo, creo, 
viendo como el siglo XX se desancla
de nosotros. ¿buque que asoma
en altamar o tierra a la vista? ¿cuál es
la parte sólida en todo este invento?









viernes, 7 de junio de 2024

Gajes del tiempo

quedan congelados en una selfie
una tarde sin sol durante una escapada
a la costa bonaerense.
después, gajes del tiempo,
el cielo se irá fosilizando.
grietas que no verán venir se extenderán
como dedos de una mano artítrica
descascarando una verdad
para llevársela
de nuevo a los bolsillos.

cuando el aire baje sucio
y las palabras rocen ríspidas los bordes 
y el infierno adopte el rostro
de la suma de los dos multiplicada
por el tiempo compartido
y los mensajes empiecen a caer
como misiles en la puerta del chat
y la foto juntos de fondo de pantalla
pase de ser el ancla
de una felicidad genuina
a hundirse lento en su propio óxido,
recién ahí, alguien jalará
del signo de pregunta, alguien evitará
respuesta, alguien afilará la espada
que juró haber tirado
o improvisará un escudo
con recuerdos magros.

en domingos distintos
ambos se sacarán del lomo
las flechas que llevan incrustadas
y nadie pedirá perdón.











viernes, 17 de mayo de 2024

Trekking

nubarrones marmolados,
nubes suaves y naranjas 
recién sacadas de la tostadora.
un flan que en sombras vibra
sobre la estepa patagónica
y se deshace en el tamiz de la noche.

astros, la luna, polvo de toscas
enormes vigilando
nuestra juventud explosiva.
tendría que haber traído otro calzado
o lo opuesto: descalzo
como un apóstol estoico
y hacer de todo
una experiencia trascendental.

se nos pegan los cardos 
en la ropa negra.

se nos acaba el agua
antes de beberla.

las palabras caen secas,
puro estruendo contra el suelo;
y el arroyo que buscamos
es una cana plateada metida
en el párpado único de dios.













sábado, 11 de mayo de 2024

Barracas

una chapa de plástico bañada en oro
marca Once. la silueta de un halcón
sobre un lado del pecho.
probó antes con ser patova,
fue papá y su tío lo metió 
en una empresa de vigilancia nocturna.
cuatro por tres diez horas por día.
golazo, la vida segmentada al medio.
los francos juega al fútbol, tiene un rosario
de madera como pulsera
que le da una onda veraniega cuando
se arremanga la camisa.

el horizonte puede ser el tiempo muerto
en el táctil de su celular: matar monstruitos,
ganar medallas, mantener intactas
las tres vidas que se te han otorgado
al menos, hasta el quinto nivel.
el café al costado en su telgopor
se enfría. la somnnolencia
en el rumor de los motores se enrueda.
los camiones
en doble fila le recuerdan la distancia
entre su cuerpo y su cama.